ENTREVISTA A Anne Ancelin-Schützenberger

ENTREVISTA A Anne Ancelin-Schützenberger

El hombre busca su libertad guiado por sus ancestros

Entrevista con Anne Ancelin-Schützenberger, Revista Nouvelles Clés (1999)

Antigua resistente, tanto teórica como mujer de acción, abierta a todas las innovaciones, psicoanalista, analista de grupo – una de las primeras terapeutas que utilizó el psicodrama de Moreno en Francia – y profesora emérita de psicología en la universidad de Niza, donde dirigió durante más de veinte años el Laboratorio de psicología social y clínica, en otro tiempo colega de Jacques Lacan y de Françoise Dolto, se convirtió en una celebridad en el mundo entero cuando, habiendo ya comenzado la segunda mitad de su vida, publicó un libro que iba a convertirse en un best-seller: “¡Ay mis ancestros!
Para muchos psicoterapeutas, fue ella la que introdujo la dimensión transgenealógica en su práctica con un acontecimiento preciso: el síndrome de aniversario. Nos ha parecido lógico abrir esta serie de entrevistas a través de una conversación con esta gran mujer.

La psicogenalogía comprende numerosas teorías y escuelas de pensamiento. Pero es, sin duda, a la Dra Anne Ancelin-Schützenberger a quien debemos el impulso inicial de este enfoque, especialmente en la sociedad francesa. El hecho de trabajar durante mucho tiempo con enfermos aquejados de cáncer. Eespecialmente con la ayuda del método Simonton, que permite reforzar el sistema inmunitario mediante visualizaciones positivas. Ella hizo que empezara a descubrir en sus biografías extraños fenómenos de repetición, que hablaban de un fenómeno de identificación con personas queridas desaparecidas.

Fue así como esta terapeuta inventó el método del “genosociograma”. Una especie de árbol genealógico muy especial que priorizaba hechos extraordinarios y/o sobrecogedores y acontecimientos que podían causar una conmoción en bien o en mal, enfermedades, nacimientos, accidentes, casamientos, etc, poniendo de relieve, mediante un juego de gráficos, los lazos afectivos mayores. De esta manera, elaboró el concepto de “síndrome de aniversario”…

“Somos menos libres de lo que creemos, pero tenemos la posibilidad de conquistar nuestra libertad y de salir del destino repetitivo de nuestra historia si comprendemos los complejos vínculos que se han tejido en nuestra familia”.

Anne Ancelin-Schützenberger

Dra. en Psicología

¿Sú método?

La «Terapia transgeneracional psicogenealógica contextual», cuya misión primera es estrechar el cerco de nuestras «lealtades invisibles» que nos obligan a «pagar las deudas» por nuestros ancestros, lo queramos o no, lo sepamos o no. Como escribe en ¡Ay mis ancestros!: “La vida de cada uno de nosotros es una novela. Vosotros, yo, vivimos prisioneros de una invisible tela de araña de la que también somos uno de los directores. Si enseñáramos a nuestro tercer oído, a nuestro tercer ojo, a comprender mejor, a oír, a ver estas repeticiones y estas coincidencias, la existencia de cada uno de nosotros sería más clara, más sensible a lo que somos, a lo que deberíamos ser. ¿Podemos escapar de esos hilos invisibles, de esas «triangulaciones», de esas repeticiones?

Entrevista

Nouvelles Clés (N.C.): usted es psicoanalista, pero cuando recibe a un paciente, se interesa muy poco en su historia individual: le pide que le dé informaciones sobre la vida de sus ancestros. Le hace que escriba fechas. ¿Cómo ha llegado a transformar así el desarrollo de la cura?

Anne Ancelin Schützenberger (A. A.-S.): en los años setenta, iba a analizar a domicilio a una joven sueca de treinta y cinco años que estaba desahuciada por el cáncer. Los médicos acababan de amputarle una parte del pie y se preparaban, impotentes, a amputar todavía más. Ya que yo era psicoanalista, pedí a esta mujer que dejara libre su mente y me contara todo lo que pasaba por su cabeza. Como ya sabe, este ejercicio habría podido desarrollarse durante diez años.

Había el retrato de una mujer joven en la pared del salón. Mi paciente me dijo que se trataba de su madre, muerta de cáncer a la edad de treinta y cinco años. Y bueno, no sé porqué, ese día, esta doble coincidencia de edad y enfermedad me dejó estupefacta. De pronto tuve la impresión de que esta mujer se había programado para caer enferma a la misma edad en que su madre había muerto de cáncer.

N. C.: ¿Qué le impedía pensar en la enfermedad como una simple casualidad?, ¿o más bien como una transmisión genética?

A. A.-S.: Esa es la dificultad que se plantea para todo lo que incumbe al inconsciente, invocar como una causa el azar. En cuanto a la genética, difícilmente podía hacer coincidir las fechas hasta ese punto. Sobre todo porque esta historia me recordó inmediatamente otra… Me acordé de que un día mi hija me había dicho: ”¿Te das cuenta mamá?, eres la mayor de dos niños y el segundo está muerto; papá es el mayor de dos hijos y el segundo está muerto; yo soy la mayor de dos hijos y el segundo está muerto”.

Esto había sido una primera conmoción. Esta vez, me dije que iba a verificar con otros pacientes lo que intuía respecto a esta mujer. Les pedí a todos que dibujaran su árbol genealógico y, si era posible, indicaran bajo el nombre de los ancestros los momentos más importantes de la historia familiar. Tuberculosis del abuelo, matrimonio de la madre, accidente de coche del padre. También les pedí que pusieran la edad y la fecha en las que se habían producido tales acontecimientos.

Los árboles genealógicos me revelaron repeticiones asombrosas: una familia en la que las mujeres, leucémicas, morían durante tres generaciones en el mes de mayo; una sucesión de cinco generaciones en la que las mujeres se volvían bulímicas a la edad de trece años; una genealogía en la que los hombres eran víctimas de un accidente de coche el día de la primera vuelta a clase de su primer hijo.

Estará de acuerdo en que sería demasiada osadía ver la acción de la casualidad en las familias en las que se encuentran, en cada generación, las mismas fechas de nacimiento, el mismo número de matrimonios en los hombres y siempre a la misma edad… En cuanto a la herencia genética, ¿cree que un accidente de coche pueda transmitirse a través del ADN?

N. C.: ¿Cómo pueden explicarse tales repeticiones? ¿Por qué repetimos cosas vividas por nuestros padres o por nuestros ancestros?

A. A.-S.: Repetir los mismos hechos, fechas o edades que han conformado el drama familiar de nuestros ancestros es para nosotros una manera de honrarlos y de serles leales. Esta lealtad es la que empuja a un estudiante a suspender un examen, con el deseo inconsciente de no estar por encima de su padre socialmente. O a seguir siendo fabricante de instrumentos de música de padre a hijo. También para las mujeres de una misma línea genealógica, casarse a los dieciocho años para dar a luz a tres hijos y, si es posible, niñas…

A veces, esta lealtad sobrepasa los límites de lo verosímil: ¿conoce la historia de la muerte del actor Brandon Lee? Le mataron durante un rodaje porque, desafortunadamente, alguien había dejado olvidada una bala en un revólver que debía estar cargado con balas de fogueo. Ahora bien, justo veinte años antes de ese accidente, su padre, el famoso Bruce Lee, había muerto en pleno rodaje, de una hemorragia cerebral, durante una escena en la que debía interpretar el papel de un personaje muerto accidentalmente por un revólver que debería haber estado cargado con balas de fogueo…

¡Estamos literalmente impulsados por una poderosa e inconsciente fidelidad a nuestra historia familiar. Y tenemos una gran dificultad para inventar algo nuevo en la vida! En algunas familias, vemos que se repite el síndrome de aniversario, en forma de enfermedades, muertes, abortos naturales o accidentes. En tres, cuatro, cinco o a veces ocho generaciones. Pero hay una razón más intrincada por la cual repetimos enfermedades, así como accidentes de nuestros ancestros. Si tomamos cualquier árbol genealógico, vemos que está repleto de muertes violentas y adulterios, de anécdotas secretas, de bastardos y de alcohólicos. Estas son cosas que se ocultan, heridas secretas que no se quieren mostrar.

Ahora bien. ¿Qué ocurre cuando, por vergüenza o por conveniencia, no hablamos del incesto, de una muerte sospechosa, de los fallos del abuelo? El silencio que se haga sobre un tío alcohólico, creará una zona de sombra en la memoria de un hijo de la familia, quien para colmar ese vacío y rellenar las lagunas, repetirá en su cuerpo o en su existencia el drama que se le intenta ocultar. En una palabra, será alcohólico como su tío.

N. C.: ¿Pero esta repetición supone que ese chico sepa algo de esta vergüenza familiar y que haya oído algo sobre su desgraciado tío… verdad?

A.A.-S.: ¡Por supuesto que no! La vergüenza no necesita evocarse en absoluto para pasar la barrera de las generaciones y venir a perturbar un eslabón débil de la familia. Voy a darle un ejemplo de una niña de cuatro años que, en sus pesadillas, se ve perseguida por un monstruo. Se despierta por la noche tosiendo y, cada año, por la misma fecha, su tos degenera en una crisis asmática. Es el 26 de Abril, me dice la madre. Yo conozco las fechas de la historia de Francia (muchos traumatismos ancestrales encuentran su origen en las persecuciones o en los campos de batalla). El 26 de Abril de 1.915, las tropas alemanas lanzaron por primera vez gas tóxico sobre las líneas francesas. Después, miles de “peludos” (militares franceses de la primera guerra mundial, ya que no podían afeitarse) perecieron asfixiados. El hermano del abuelo era uno de esos soldados.

Le pido a la niña que dibuje el monstruo que ve en sus pesadillas. Ella dibuja con un lápiz lo que llama ¡“unas gafas de submarinismo con una trompa de elefante”! ¡Era una máscara de gas de la guerra de 1914- 1918! Sin embargo nunca había visto una máscara de gas y nunca le habían dicho nada sobre la asfixia del abuelo. Pues bien, a pesar de todos esos obstáculos, la información pudo pasar. ¿Cómo? Quizá por el hecho de querer evitarlo.

El recuerdo del muerto mal enterrado creó en la madre una zona de sombra en la que se ocultó el dolor. Hipótesis: a lo largo de su vida, habrá habido lagunas en la forma de hablar de esta mujer; cada vez que haya encontrado la ocasión de pensar en la brutal muerte de su abuelo (una foto familiar, una imagen de guerra en la televisión), habrá manifestado una conmoción que, sin duda, se habrá expresado primero en la mirada, en la voz o en las actitudes más que en el contenido de las palabras que habría podido quizá intercambiar. Habrá evitado ver cualquier película de guerra… Hablado mal de Bélgica… O tenido miedo del gas…

N. C.: O sea, que esos soslayamientos pueden transmitir una información “de manera indirecta”. ¡¿Pero pueden alcanzar tal grado de precisión que lleguen a grabar la imagen fotográfica de una máscara de gas en las pesadillas de la niña?!

A. A.-S.: Yo no pienso que sea eso lo que ha pasado entre esta madre y su hija. Más bien creo que lo que tiene lugar aquí es una comunicación de inconsciente a inconsciente.

N. C.: ¿Quiere decir que las imágenes, o los secretos de familia, pasan de una generación a otra por telepatía?

A. A.-S.: No. Por la unidad dual madre-niño. Creo que durante su desarrollo en el útero, el niño sueña como sueña su madre y que todas las imágenes del inconsciente maternal y del coinconsciente familiar pueden impresionar de esta manera la memoria del niño que va a nacer. Esta hipótesis todavía no ha dado lugar a ninguna exploración científica seria. ¡Sin embargo, nos va en ello la salud!

N. C.: La fidelidad a nuestros ancestros nos gobernaría… Nuestro inconsciente nos impulsaría a honrarla y, para ello, utilizaría medios sorprendentes: provocar un cáncer, enviarnos bajo las ruedas de un coche. ¿Se podría explicar esto en términos médicos?

A. A.-S.: En realidad, esta forma de maldición viene de un mecanismo que la medicina conoce cada vez mejor. Toda muerte o idea de muerte provoca en el hombre una depresión. Perder su propia casa o su empleo supone también un duelo. Al entrar en la tristeza del duelo se disminuye la inmunología. Muchas personas piensan de una forma totalmente inconsciente que van a morir a una edad concreta: “Mi madre murió a los treinta y cinco años y yo no sobrepasaré esa edad”, se dice la mujer.

A la edad prevista, cae en una depresión que debilita su sistema inmunitario hasta el punto de dar lugar a un cáncer. Es el mismo mecanismo para el accidente de coche… Cuando llega la fecha aniversario de un traumatismo olvidado en la familia, alguien puede empezar a arriesgarse de manera insensata y el accidente, evidentemente, se produce. El inconsciente se encarga de todo eso, como si fuera un reloj invisible.

N. C.: ¿Puede evitarse? ¿Se puede salir de la repetición para nacer libremente a la propia historia?

A. A.-S: Para curarse de la repetición, primero hay que ser consciente de ella. Recuerde la joven sueca. Cuando la ayudé a darse cuenta de que si sucumbía a su cáncer, no habría ya nadie para poner flores en la tumba de su madre. Se operó un cambio radical en su enfermedad. Dejó de tener síntomas, volvió a gozar de más energía y a ganar peso. Recuperó su trabajo y una vida normal. Si el origen del mal está cerca de la consciencia, visualizar el árbol genealógico y darse cuenta de la repetición, pueden liberar al enfermo del peso de las LEALTADES FAMILIARES INCONSCIENTES. Personalmente, únicamente haciendo que alguien dibuje su árbol genealógico, llego a poner al día en seis horas lo que podía hacer antes en diez años cuando una persona estaba en el diván! Obtengo un diagnóstico casi inmediato.

Pero ello no exime del trabajo necesario con los sueños y las asociaciones de pensamientos que forman parte de la cura analítica. Y a veces también sucede que el secreto está tan escondido que la toma de conciencia no da nada. Entonces hay que recurrir al psicodrama. Porque éste ayuda a revivir la emoción de lo que se ocultó y a borrar la tensión que ha podido nacer entre lo que se nos oculta y lo que, de todas maneras, hemos presentido. Hablar, llorar, gritar, golpear, previenen la conversión de la enfermedad psíquica en síntoma somático. Por ello se necesita ponerlo en escena, representarlo. Durante una consulta, puedo invitar a un hombre a tocar la trompeta en un episodio sangriento de la batalla de Sedan, de pie en la alfombra, al lado del diván. Hago que interprete la muerte del bisabuelo en el campo de batalla.

N. C.: El siglo XX ha sido el siglo de las hecatombes. Por primera vez en nuestra historia, millones de hombres han sido enterrados (a menudo sin sepultura) lejos de su tierra natal y lejos de sus ancestros. ¿Se podría hablar aquí de un enorme malestar transgeneracional en nuestra civilización?

A. A.-S.: Cuando se sabe que un muerto mal enterrado impide que se pueda realizar debidamente el duelo en la familia, es fácil imaginar que una hecatombe pueda generar un inmenso malestar en nuestra civilización, en efecto. Y no cuento los hijos de los judíos deportados a los campos de concentración… Sufren crisis asmáticas, eczemas y violentas jaquecas en las fechas aniversario de la deportación. Creo que un trabajo terapéutico puede hacerse también a escala de los pueblos y naciones. Cuando un ancestro ha sufrido, es fundamental para la descendencia que su dolor sea reconocido.

Fue muy importante para los Armenios ver reconocido recientemente su genocidio por la comunidad internacional, incluso cincuenta años después. Había que matar al fantasma. Y le apuesto a que millones de armenios se han apaciguado en lo más profundo de su ser. Dicho esto, no se necesitan circunstancias tan dramáticas para que el síndrome de repetición deteriore la existencia.

Por ejemplo, entre las muchas personas que han venido a mi consulta porque estaban aquejados de trastornos psicosomáticos inexplicables. Hay algunos de ellos que tienen pesadillas repetitivas que hacen que suspendan sistemáticamente sus exámenes y tiren por tierra su vida profesional. Pienso en un joven con el que descubrí que desde finales del siglo XIX. Catorce de sus primos habían suspendido el bachillerato. Cercamos el origen de este trastorno y finalmente comprobamos que el bisabuelo de este chico había sido expulsado de su casa la víspera del bachillerato porque se había acostado con la criada y ésta se había quedado embarazada. Pues bien, el biznieto llevaba todavía el peso de esta “falta original” cuidadosamente escondida por toda la familia.

N. C.: ¿Cómo explicar la admiración actual por la terapia transgeneracional?

A. A.-S.: Estamos viviendo un periodo de transformación radical de nuestro entorno y de nuestra manera de pensar, de nuestro ámbito de vida y de su contexto. Como dice Alvin Toffler, es un estrés colectivo, una especie de conmoción futura, que muchas personas viven de manera angustiosa. ¡Actualmente desconocemos tantos datos – entre ellos la supervivencia de nuestra cultura, es decir, la de nuestro planeta! En este caos general, muchos terapeutas se encuentran confrontados a casos difíciles que las teorías clásicas no explican o explican mal. Permitir un enraizamiento de la persona en su propia historia forma parte de las soluciones.

N. C.: En su enfoque transgeneracional, hace referencia a menudo al psicoanalista húngaro Ivan Boszormenyi-Nagy. ¿Qué ha puesto él de relieve?

A. A.-S.: En su práctica, hacía hablar a los clientes sobre su vida. Según él, el objetivo de la intervención terapéutica era restituir una ética de las relaciones transgeneracionales. Su concepto de «lealtad» ha clarificado mucho mi trabajo. De la lealtad de los miembros de un grupo depende la unidad de éste. Esta lealtad incluye tanto los pensamientos como las motivaciones y actos de cada uno de los miembros de ese grupo.

De aquí sale otro concepto: el de la justicia familiar. Una justicia mal hecha desemboca en mala fe, en explotación de los miembros de la familia entre ellos, o en enfermedad o accidentes repetitivos. Mientras que de otra forma, hay afecto, consideraciones recíprocas y las cuentas familiares pueden estar al día. Podemos hablar literalmente de un “balance de cuentas” familiares y de un gran “libro de cuentas” de la familia, en el que se verifica si tenemos crédito o débito. Si se arrastran deudas, obligaciones o impagados de generación en generación, podemos encontrarnos con toda clase de problemas…

N. C.: ¿Puede darnos un ejemplo de deuda en las cuentas familiares?

A. A.-S.: La deuda más importante de la lealtad familiar es la de cada hijo hacia sus padres por el amor, afecto, fatiga y consideraciones que ha recibido desde su nacimiento hasta el momento en que se hace adulto. La manera de pagar esta deuda es transgeneracional, es decir que lo que hemos recibido de nuestros padres, se lo damos a nuestros hijos, etc. Pero sucede que hay distorsiones malsanas entre los méritos y las deudas.

Tomemos un ejemplo clásico: en determinado número de familias, la hija mayor sustenta el papel de madre de los demás niños y a veces de su propia madre que, en ese caso, se hace ayudar, cuidar y apoyar por su hija. Es lo que se llama parentificación. Un niño que tiene que convertirse en padre siendo muy joven, lleva un desequilibrio relacional significativo. En realidad, es difícil comprender los lazos transgeneracionales, el libro de los méritos y las deudas, porque no hay nada claro. Cada familia tiene su manera de definir la lealtad familiar. Pero el estudio transgeneracional puede aportar otro punto de vista decisivo.

N. C.: En su trabajo hay un enfoque antropológico en el que usted insiste sobre la importancia vital de las “reglas familiares”…

A. A.-S.: Citemos algunas reglas que encontramos a menudo.

Existen familias para cuidadores/cuidados: algunos miembros cuidan a otros que están enfermos. También familias en las que la regla es hacer cualquier cosa para que el hijo estudie – el mayor no será el mayor de los hijos sino el primer hijo. Hay familias en las que se fabrica así un hijo mayor para que se encargue de los negocios familiares. En otras familias, varias generaciones cohabitan sistemáticamente bajo el mismo techo…

Cuando se mira un genosociograma, es importante ver bien qué reglas están en vigor y quien las elabora. Puede ser un abuelo, una abuela, un tío…

Cuando comenzamos a percibir bien esas reglas, podemos intentar ayudar a que la familia alcance un mejor funcionamiento en la relación y a que cada uno de sus miembros tenga un mayor equilibro entre deudas y méritos. No siempre es fácil comprender todo cuando se descifra a una familia…

N. C.: Ud también se ha interesado en el fracaso escolar que según usted sería a menudo de orden transgeneracional.

A. A.-S.: Mi enfoque es a la vez contextual, psicoanalítico, transgeneracional y etológico. Cada una de esas ciencias es importante y sus aportaciones son complementarias. En el caso del fracaso escolar, hay que añadir el aspecto socioeconómico de estas lealtades familiares brillantemente analizadas por Vincent de Gauléjac, que me ha abierto bien los ojos.

Él demuestra hasta que punto es difícil para un buen hijo o para una buena hija sobrepasar el nivel de estudios de su padre. Por ejemplo, se pondrá enfermo la víspera del examen o tendrá un accidente cuando va al lugar donde se realiza tal examen. Al hacer esto, responde inconscientemente al mensaje doblemente apremiante de su padre (o de su madre): “Haz como yo, pero sobre todo no hagas como yo!”. O bien: “Haré cualquier cosa por ti y quiero que triunfes… Pero me da un miedo terrible que me sobrepases y nos dejes”. Ahora bien, esos mensajes y actos fallidos datan, la mayoría de las veces, de generaciones precedentes. Ahí también estamos gobernados por la fidelidad a los ancestros aunque sea inconsciente o invisible.

N. C.: Nuestro destino individual puede estar guiado por la historia de las generaciones anteriores. Lo cual significa que un acontecimiento vivido por un ancestro cincuenta o cien años antes puede orientar las elecciones de vida, determinar las vocaciones, desencadenar una enfermedad e incluso provocar la caída accidental de un biznieto por la escalera. ¿Qué queda entonces del libre albedrío?

A. A.-S.: Todo. Porque se nos ha dado la elección de liberarnos de la repetición para nacer a nuestra propia historia.

¿Cómo saber de quién heredas información inconsciente de tu sistema familiar?

¿Cómo saber de quién heredas información inconsciente de tu sistema familiar?

¿Cómo saber de quién heredas información inconsciente de tu sistema familiar?

Yo utilizo esta tabla,mírala bien:

 

 

 

 

Como ves, va de tres meses en tres meses.

Para el inconsciente familiar le es igual tu fecha de nacimiento como tu fecha de concepción (9 meses antes o después).

La línea maestra son las personas que han nacido seis meses después que tú, sean familia o no.

Si naciste en enero, por ejemplo el 27 de enero, tu línea maestra son las personas nacidas del 17 de julio al 6 de agosto. Escribiré en otro post de la línea maestra.

 

Para los dobles:

Yo he nacido el 30 de marzo, miro la columna de los meses y buscare marzo. En esa columna también están junio, septiembre y diciembre.

Lo segundo es mirar en mi mes, marzo si hay alguien en mi árbol genealógico que nació o murió ese día (30 de marzo) o hasta diez días antes (del 20 al 30 de marzo) o después (del 30 de marzo hasta el 9 de abril).Es decir, entre el 20 de marzo y el 9 de abril.

Siguiendo el orden buscare entre el 20 de junio hasta el 10 de julio.

También entre el 20 de septiembre y el 10 de octubre, y entre  20 de diciembre y el 9 de enero. Si alguien nació o murió en esas fechas, todos estos serán mis dobles.

Normalmente TODOS tenemos dobles, son las pistas para “tirar del hilo “en algún conflicto que tengamos actualmente.

 

Los dobles espejo

Otra forma de ser doble en tu árbol a través de las fechas es lo que se conoce como dobles espejo.

En este caso un doble espejo es cuando nuestra fecha de nacimiento leída al revés coincide con alguien de nuestro clan.

 

Si naciste el 3/6 serías doble de una persona que nace el 6/3.

Si naciste el 2/5 serías doble de alguien que nació el 5/2.

Si naciste el 9/1 serías doble de alguien que nació el 1/9.

¿Se entiende verdad? Es bastante sencillo.

En el caso de los dobles espejo tiene que coincidir la fecha exacta, sin el margen de los 10 días.

El tema del heredero universal que me preguntáis mucho. Cuando alguien muere en la fecha de tu cumple, o alguna de la columna.

Por ejemplo mi madre murió un 23 de septiembre, fecha doble con mi cumpleaños, 30 de marzo. Desde el trans-generacional es una especie de  homenaje de mi madre a mí. De alguna manera me dice, de forma póstuma, que era su favorita, la hija con la que tenia mas conexión.

Tenemos que tener en cuenta que ser doble de alguien no significa nada, a menos que exista un conflicto o un síntoma, una situación que se repite…. Los dobles son las personas de las cuales heredamos una programación, y en esa programación puede estar el “origen” del problema. Re significar el árbol genealógico es un trabajo de comprensión y perdón, y siempre nos sirve para conocernos mejor y ser más felices.

¿Más dudas? Estaré encantada de ayudarte ¡

 

Julia Herrera Velado

Astrologa sistémica formada en arquetipos y visualización creativa

Especialista en Crianza respetuosa

Facilitadora en procesos de toma de Conciencia.

Acompañamiento en momentos de transformación y cambio.

Asesora astrológica (Counselling Gestalt).

Directora de LA BRUJULA DE JULIA

Creadora de los programas TOTAL PRESENCIA y MAMA COSMICA.

Experta en reiki RQ V(reprogramación quántica vibracional )

Contacto:

 

Teléfono y whatsapp: 600294486

@mamacosmica

muriel_astro@hotmail.com

www.astrologiabarcelona.es

 

 

 

¿Cómo saber de quién heredas información inconsciente de tu sistema familiar?

Repetición de fechas en el arbol genealógico

La repetición de fechas en el sistema familiar es sorprendente. Cuando realizo un árbol genealógico y lo compruebo, le digo a mi cliente: que curioso, verdad?
La repetición de fechas es una manera que tienen tus antepasados de recuperar,reparar re-programar con otro final ( o no) su historia. Tu ya puedes planificar cuando quieres que nazca tu bebé… Investiga fechas y quizás acertarás. Hay una… como te lo diría, una «inteligencia» en el inconsciente familiar, una «lógica» incomprensible para ti,si lo analizas desde la cabeza. La repetición de fechas es un mensaje, tiene el propósito de recordar a alguien. Alguien excluido, alguien que ha sufrido una «injusticia» alguien que no tiene su lugar.
Y solo nos ponemos a investigar cuando duele, y buscamos el conocimiento, sacar a la luz lo que estaba oculto, y comprender. Desde algún lugar del tiempo y del espacio, ese alguien descansa en paz.

Julia Herrera Velado
Terapeuta Gestalt y astróloga sistemica profesional.
Especializada en bienestar emocional y crecimiento personal. Acompañamiento en momentos de transformación y cambio.
Counselling Gestalt.
Profesora de astrología.
Teléfono de contacto 600294486 ( y WhatsApp).
Muriel_astro@hotmail.com.

ASTROGENEALOGIA Y LOS NODOS LUNARES

ASTROGENEALOGIA Y LOS NODOS LUNARES

En Astrogenealogia los nodos lunares son muy importantes,pues conectan pasado,presente y futuro

El Nodo Sur como pasado creo que es la base para desarrollar las cualidades nodo Norte.Antiguamente se rechazaba el nodo sur como «castigo» o «problemas».Tambien indica dones heredados de otras vidas,dimensiones o como se lo quiera llamar.

«El Nodo Sur también puede referirse a lo que Jung llama personalidad, que es el resultado de los esfuerzos realizados por el individuo para integrar su comportamiento en términos de una norma social o cualquier ‘imagen’.
Este personaje es una personalidad falsa, porque el destino total del individuo no puede operar a través de él » (Rudhyar – Astrología de Personalidad).Es el carácter o mascara que TODOS tenemos.No se puede destruir,eliminar,transcender,solo que pierda su importancia con respecto a otras partes de mi SER.

Mediante el análisis de los nodos consideramos el eje de los signos y sobretodo las casas en las que se encuentran, así como los aspectos que reciben de los planetas

Cuando los nodos lunares están situados en la línea de la familia (casa IV o IC,MC), o en el eje (ASC-DESC) es muy probable una fuerte influencia de nuestro árbol familiar en nuestro destino.
El nodo sur en un tema es especialmente relevante para situaciones inestables en la estructura de árbol, a veces con un trauma no cicatrizado.
El nodo norte es siempre el nuevo futuro de la estructura y nos abre la posibilidad de simbolizar de forma diferente o incluso reparar nuestras raíces.Es el camino de evolución en esta vida.

NODO NORTE EN CASA 1 O ASCENDENTE

En la casa 1 se ha de insistir en el propio punto de vista, no se ha de hacer una modificación para que los demás nos acepten, aunque por otra parte esa imagen que se manifiesta ha de ser corregida continuamente. Hay algunas imágenes o acciones que podrían reflejar este nodo: señalarse con el dedo, mirarse en un espejo de mano y sonreírnos. O también pintar un autorretrato lo más auténtico posible y enseñarlo a los demás. Afirmación de uno mismo.
El Karma o aprendizaje esta en la casa 2: una buena autoestima y valores,recursos….

NODO NORTE EN CASA 7 O DESCENDENTE

En esta casa se ha de aprender a comprometerse,aprender a compartir. Es una casa de aire y por lo tanto de comunicación y de desarrollo de las relaciones.Aprendo más de mí mismo al establecer un vinculo con otra persona. Una imagen sería un darse la mano en cualquier situación para cerrar un trato. Durante un tiempo considero que una persona, igual a mí, tiene el mismo propósito que tengo yo.
El aprendizaje vital esta en la casa 8,la casa de la sanación emoción la alquimia interior….y es que 2+2 no son siempre 4…

.

NODO NORTE EN CASA 4 O IC

Con el nodo norte en esta casa, de agua y cardinal, me imagino a alguien construyéndose una casa acogedora y sólida.
Es alguien que puede permanecer solo, pero que también abre las puertas de su casa para dejar entrar a los demás. . Se siente tan bien en el lugar que ha elegido para vivir, que puede marcharse durante largo tiempo, con la sensación interna de que volverá siempre.
El Karma o aprendizaje en esta posición es la casa 5.Expresar mi brillo ,crear.brillar….como todos los demás. Ojito con el orgullo y la dramatización. Se trata de ser autentico y natural,único.

NODO NORTE EN CASA 10
El concepto de vocación , ir hacia allí, donde uno ha sido llamado,va muy bien con este nodo. Cuando se cumple con este propósito, tampoco se desprecia al colectivo original (la casa 4), al contrario, se le sirve porque sé esta haciendo lo adecuado (es una casa de tierra: desarrollo social).
La persona tendrá que encontrar por ella misma la propia imagen-guia, ponerse en camino y alcanzar las metas impuestas. No me apoyo en nada, ni en nadie.Sin raices no hay alas.
El aprendizaje esta en la casa 11,en los proyectos de futuro y las amistades,su colaboración,si,pero lo tengo que hacer solo

Bibliografía:

Nodos Lunares, Martim Shulman.

Si quieres una lectura consciente de tu carta natal,desde la mirada de la astrogenealogia o astrología sistemica llámame y pide una cita.
Julia Herrera,terapeuta Gestalt y astróloga sistemica profesional
Teléfono de contacto 600294486
Presencial o a distancia.
www.astrologiabarcelona.es

ASTROGENEALOGIA Y LOS NODOS LUNARES

ASTROLOGÍA SISTEMICA Y LOS SECRETOS TRANS-GENERACIONALES.

 

 

ASTROLOGÍA SISTEMICA Y LOS SECRETOS TRANS-GENERACIONALES.

 

Lo que se calla en la primera generación se hereda en la segunda, hereda el nudo y el bloqueo, la emoción no expresada.

Y  cuando pasa a la tercera, a los nietos,  ocurren circunstancias ilógicas, se repiten historias sin sentido sin poder hallar una solución satisfactoria.

Los nietos y bisnietos heredan, igual que heredan el color de ojos o del pelo, conflictos trans-generacionales por resolver, compensaciones, situaciones injustas y dolorosas…que en la vida actual no tienen explicación porque han perdido la conexión original del problema. Ellos reciben dones y también cargas del inconsciente familiar, que al no comprenderse generan emociones toxicas como una rabia continua, envidia, deseos de venganza…no se dan cuenta que la vida utiliza personajes y las personas no son «culpables» son herramientas que utiliza el inconsciente para REPARAR o no olvidar algo importante. Al inconsciente le da igual que tu seas feliz o no,para el lo mas importante es la supervivencia del sistema.

En astrología sistémica o astro genealogía es posible encontrar donde está el nudo, la emoción congelada, el sentido biológico del síntoma que se repite para recordar el dolor original.

Es el primer paso hacia la transformación y la una vida consciente y feliz.

Lo primero utilizar herramientas que permitan descubrir y sacar a la luz lo que el inconsciente está tratando de decirnos. Y para ello tenemos que usar su lenguaje: arquetipos, símbolos, muñecos…. planetas y visualizaciones.

Una vez visto, las soluciones son relativamente fáciles, pues el inconsciente es simple y literal y busca la felicidad y la supervivencia del sistema familiar.

Julia Herrera Astróloga sistemica profesional

Teléfono de contacto 600294486

www.astrologiabarcelona.es

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest

Abrir chat
1
¿Puedo ayudarte?
¡Hola! ¿Puedo ayudarte?